Basándonos en las necesidades actuales de las empresas en España, el volumen de datos que generan y la experiencia del Grupo Manutan, hemos desarrollado una metodología propia para acompañar a cada organización en la optimización de sus compras indirectas (o compras no productivas). El objetivo es claro: reducir el Coste Total de Propiedad (TCO), ganar eficiencia operativa y reforzar la competitividad.
Aunque su peso en el gasto total suele ser limitado, las compras indirectas concentran un número muy elevado de pedidos, proveedores y referencias. En muchas compañías españolas —especialmente grupos con plantas en varias comunidades autónomas— esta categoría sigue gestionándose con procesos heterogéneos por centro, lo que dispara los “costes ocultos”: tiempo invertido en tramitar pedidos de bajo valor, incidencias de entrega, duplicidades de catálogo, compras fuera de contrato o facturas con errores. En sectores como automoción (Cataluña y Navarra), agroalimentario (Murcia, Castilla‑La Mancha) o logística (corredores A‑2 y A‑4), esta casuística es especialmente visible por la dispersión de ubicaciones y los picos de demanda.
Una palanca inmediata suele ser la racionalización del panel de proveedores, sustituyendo compras dispersas por un distribuidor de referencia con catálogo amplio y servicios de valor. Si quiere profundizar en este enfoque, consulte nuestro white paper sobre cómo agilizar la cartera de proveedores, donde ilustramos ahorros TCO tangibles.
El Coste Total de Propiedad (TCO) abarca todos los costes de un producto o servicio a lo largo de su ciclo de vida —más allá del precio de compra—: búsqueda, pedido, recepción, uso, incidencias, devoluciones, almacenamiento, facturación y fin de vida. Una reducción del TCO proviene tanto de mejores precios como, sobre todo, de procesos más simples y fiables. Puede ampliar esta noción en nuestra guía “Comprendiendo el TCO”.
Para optimizar las compras indirectas, el primer paso es transformar los datos en decisiones. En España, la digitalización avanza, pero aún hay margen para integrar mejor la información de ERP/BI y los flujos P2P: el INE confirma que crecen la computación en la nube y el comercio electrónico entre empresas, aunque la adopción es desigual por tamaño y sector.
Además, el marco normativo acelera el cambio. La entrada en vigor de VeriFactu en 2027 exigirá software de facturación certificado, con mayor trazabilidad e integridad de los registros, lo que favorece la desmaterialización de pedidos y facturas en el circuito Procure‑to‑Pay. Por su parte, el desarrollo reglamentario de la e‑factura B2B de la Ley Crea y Crece avanza por fases y prevé implantación escalonada una vez publicado en el BOE, por lo que conviene preparar desde ya la integración P2P y el intercambio estructurado de documentos.
Con datos consolidados por sitio y usuario, las empresas españolas pueden analizar consumos, estandarizar referencias, fijar políticas de reposición y anticipar ahorros. Si desea una visión práctica de cómo digitalizar el proceso, consulte nuestra explicación del proceso de e‑procurement y la desmaterialización del P2P.
Nuestra metodología Savin’side® combina análisis de datos, enfoque Lean y un marco ágil para identificar palancas, priorizar planes de mejora y cuantificar ahorros. En España, seis ejes resultan especialmente determinantes: